Pueblos inteligentes o Smart Villages

¿Qué son los pueblos inteligentes o Smart Villages?

El concepto de Smart Villages fue lanzado en 2017 por la acción de la UE para desarrollar pueblos inteligentes. Se trata de una herramienta territorial importante para “fortalecer el tejido socioeconómico de las zonas rurales” y “modernizar la agricultura y las zonas rurales fomentando y compartiendo conocimientos, innovación y digitalización”.

Está concebido para las comunidades rurales, las cuales conocen mejor su situación para evaluar los desafíos de sus territorios, como la despoblación, la falta de servicios básicos y oportunidades económicas, la crisis energética, la falta de conectividad y para probar soluciones innovadoras e inteligente. La Política Agraria Común (PAC) apoya a las comunidades rurales a través de estas estrategias para impulsar los pueblos inteligentes.

Características de los pueblos inteligentes

El concepto emergente de pueblos inteligentes se refiere a las áreas y comunidades rurales que aprovechan sus fortalezas y activos existentes, así como el desarrollo de nuevas oportunidades. En los pueblos inteligentes, las redes y servicios, tanto los tradicionales como los nuevos, se potencian mediante tecnologías digitales, de telecomunicaciones, innovaciones y un mejor uso del conocimiento, en beneficio de los habitantes y las empresas. Las tecnologías e innovaciones digitales pueden beneficiar a las zonas rurales en los siguientes aspectos:

  • Respaldar la calidad y el nivel de vida
  • Aumentar y mejorar los servicios públicos para los ciudadanos
  • Gestionar de forma más eficiente los recursos
  • Generar un menor impacto en el medio ambiente
  • Crear nuevas oportunidades para las cadenas de valor rurales en términos de productos y procesos mejorados.

El concepto de pueblos inteligentes no propone una solución única aplicable para todos. Es adaptable al territorio, basándose en las necesidades y los activos potenciales de cada territorio, apoyado por estrategias territoriales nuevas o existentes. De esta forma, la comunidad adoptará las soluciones concretas y personalizadas a la situación de su localidad, generando valor a la economía de la zona, a la propia comunidad y al medio ambiente del territorio rural.