En un contexto donde la escasez de recursos y de alimentos se une a la sobrepoblación mundial, la industria agroalimentaria se hace esencial para poder luchar contra el hambre a nivel global y el cambio climático. Para ello es necesario la adopción de soluciones innovadoras y adaptadas a las necesidades del sector agroalimentario español y la incorporación de nuevos perfiles profesionales en el campo.
El cambio de la Agricultura de Precisión a la Agricultura 4.0 ha hecho que no sólo sea necesario digitalizar el campo, sino que los trabajadores se formen en este ámbito para poder adoptar la últimas innovaciones tecnológicas. Actualmente, los profesionales del sector se enfrentan a un doble reto: hacer frente a la demanda mundial de alimentos garantizando la seguridad alimentaria, y formarse en las nuevas tecnologías para poder manejar las herramientas digitales que van surgiendo, y así conseguir una producción más eficiente y sostenible.

La necesidad de adaptarse a la transformación digital del sector
Hoy en día los campos más demandados son la IA y la robótica para mejorar la rentabilidad y competitividad en el sector agroalimentario: analistas de datos, pilotos de drones y desarrolladores de softwares y apps agrícolas son algunos de los nuevos perfiles profesionales que se cada vez son más comunes en el campo . Junto con esta tendencia, también crecen los nuevos grados universitarios especializados en áreas del sector agrario
Según las tendencias del sector, las profesiones relacionadas con la electricidad y los recursos hídricos tendrán cada vez más importancia. Los cultivos precisan de una mejora en la eficiencia de uso de agua y la disponibilidad de suelo cultivable cada vez es menor. Los especialistas en genética enfocados a los alimentos también tienen gran peso en la industria, sobre todo por las últimas innovaciones en proteínas alternativas (planted-based, cell-based, etc..)
Todo ello no quita que sigan siendo necesarios perfiles tradicionales como los agricultores, conductores de maquinaria pesada o mayoristas agrarios. La agricultura tradicional debe equilibrarse con el desarrollo tecnológico para mejorar la competitividad y sostenibilidad del sector.